11 de mayo de 2009

Mvndvs Expeditio I: SPQR

Año 380 AC. Hace 129 años que se creó la República de Roma bajo el estandarte SPQR (Senatvs Popvlvs Que Romanvs), y en estos dos siglos se han adherido bajo su bandera las regiones de Campania, Apulia y Umbría, llamándose Provincias. Estas provincias pagan impuestos, adquieren el gobierno romano y refuerzan el ejército de Roma, a cambio de protección contra las tribus bárbaras y aportación de su cultura, también llamada romanización. Al norte, los antiguos etruscos de Etruria combaten ferozmente contra las tribus célticas de la Galia, aunque han estado en guerra con Roma desde los orígenes de la ciudad eterna. Al sur, las regiones de Crotona y Calabria están colonizadas por los ancestros griegos, pueblo feroz que posee una cultura tan antigua como su pueblo.
En mvndvs expeditio, la República de Roma no cambia el cargo de cónsul anualmente, si no que se mantiene hasta que el Senado y el Pueblo de Roma deciden que ha llegado la hora del cambio, normalmente con la muerte del cónsul. Siempre eligen dos cónsules, siendo el segundo el heredero del puesto de cónsul y segundo al mando de Roma.
Domicio Calvino Máximo era en el 380 AC el cónsul de Roma. Tenía junto a Popea, su carismática esposa, una auténtica mujer virtuosa romana, cuatro hijas, consideradas las más hermosas de Roma. Al no tener descendencia masculina hereditaria, los afortunados maridos no solo obtendrían una belleza romana como esposa, si no también la posibilidad de adquirir el puesto de segundo cónsul, título hereditario otorgado por SPQR (Senado y Pueblo romano) para llegar al consulado.
Sus dos hijas mayores ya estaban casadas.
Tiberio Coruncanio, un patricio holgazán pero con grandes sumas de dinero, y uno de los hombres más ricos de Roma. Fue nombrado gobernador ó pretor en el norte de Italia, en Umbría. Ahí mantendría a raya a los feroces bárbaros galos del norte y a los vándalos etruscos del oeste.
Publio Valerio Laevino, el favorito del cónsul, era un hombre de honor, y además rico. Aunque más adelante mostraría que vale para gobernar, pero no para mandar un ejército. También contaba con el apoyo del pueblo, aunque no tanto del Senado, que se encontraba dividido en esta cuestión probablemente a causa de los continuos sobornos, amenazas o favores que continuamente habían en la Curia Hostilia (Cámara del Senado). Entonces, fue nombrado pretor en Capua, al sur de Roma en la provincia de Campania.
Pero en el sur emergió una amenaza más grave que la elección del segundo cónsul de Roma, ya que las regiones del sur estaban colonizadas por griegos y amenazaban los intereses de Roma, el rey Pirro de Epiro.